Caldo para sopa

Caldo para sopa

10 kcal por 100 g

Categoría: Especias y Hierbas

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 10 kcal
Proteínas 1g
Carbohidratos 1g
Grasas totales 0.5g
Fibra 0.3g
Sodio 800mg

Vitaminas y minerales

Folato 2mcg
Licopeno 0mcg
Potasio 150mg
Vitamina C 1mg

Descripción

Caldo para sopa es un líquido sabroso y nutritivo que se obtiene al hervir ingredientes como carnes, huesos, verduras y hierbas aromáticas, y se utiliza como base fundamental en una gran variedad de recetas de cocina, especialmente sopas, guisos, salsas y arroces. Su función principal es aportar sabor, aroma y riqueza al plato final.

El origen del caldo es antiguo y universal, presente en múltiples culturas culinarias alrededor del mundo, desde la cocina europea hasta la asiática y latinoamericana. Tradicionalmente, se prepara en casa a partir de restos de carnes y vegetales, aunque hoy en día también es común encontrar caldos comerciales en presentaciones líquidas o en cubitos concentrados.

Entre sus propiedades, el caldo es una fuente de nutrientes, especialmente si está hecho a base de huesos y carnes, porque contiene minerales como calcio, fósforo y colágeno, que pueden favorecer la salud ósea y articular. Además, siendo un líquido caliente, es ideal para la hidratación y ayuda a mejorar la digestión. Es bajo en calorías si se prepara de forma casera sin agregados de grasas.

En diversas regiones de Hispanoamérica, el término caldo puede variar o tener sinónimos según el contexto, tales como: caldo base, caldo concentrado, consomé (cuando está más filtrado y claro) o simplemente caldito como forma coloquial y afectiva. En México y Centroamérica, a menudo se usa caldo para sopa para referirse al líquido preparado que será la base de los platillos, mientras que en otros países como Argentina o Chile, se prefiere el término caldo a secas.