Tomates secos

Tomates secos

258 kcal por 100 g

Categoría: Verduras

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 258 kcal
Proteínas 14g
Carbohidratos 55g
Azúcares 37g
Grasas totales 14g
Fibra 12.3g
Sodio 78mg

Vitaminas y minerales

Calcio 110mg
Folato 15mcg
Hierro 9mg
Licopeno 3240mcg
Potasio 1020mg
Vitamina A 2100IU
Vitamina C 39mg

Descripción

Tomates secos son tomates frescos que han sido deshidratados para conservarlos y concentrar su sabor. Este proceso intensifica su dulzura natural y les aporta una textura masticable y ligeramente coriácea, lo que los convierte en un ingrediente muy apreciado en la cocina para agregar un sabor profundo y umami a una gran variedad de platos.

El origen de los tomates secos se remonta a regiones mediterráneas, donde el clima cálido y soleado es ideal para su secado al sol. Tradicionalmente, se utilizan tomates de variedades pequeñas y carnosas, que al secarse mantienen un aroma y sabor muy concentrados. Hoy en día, además del secado natural, también se emplean métodos de secado al horno o deshidratadores para su producción industrial.

En términos de propiedades, los tomates secos son una excelente fuente de antioxidantes, vitaminas como la C y la K, minerales como el hierro y el potasio, además de fibra dietética. Su alta concentración de licopeno los convierte en un alimento beneficioso para la salud cardiovascular y con potencial efecto antiinflamatorio.

En el mundo hispanoamericano, los tomates secos pueden encontrarse con distintos nombres dependiendo del país. Algunos sinónimos comunes son: tomates deshidratados, tomates desecados o simplemente tomate seco. En ciertas regiones también se les conoce como tomates pasados.

En la cocina, los tomates secos son ideales para añadir un toque intenso a ensaladas, pastas, panes, salsas, guisos y para montar tablas de aperitivos. Su sabor concentrado permite utilizar menos cantidad que el tomate fresco, aportando complejidad y un toque mediterráneo a las recetas.