Pechuga de pollo sin piel y sin hueso

Pechuga de pollo sin piel y sin hueso

165 kcal por 100 g

Categoría: Carnes

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 165 kcal
Proteínas 31g
Carbohidratos 0g
Azúcares 0g
Grasas totales 3.6g
Grasas saturadas 1g
Fibra 0g
Sodio 74mg
Colesterol 85mg

Vitaminas y minerales

Folato 4mcg
Potasio 256mg
Vitamina B12 0.3mcg

Descripción

Pechuga de pollo sin piel y sin hueso es uno de los cortes más populares y versátiles del pollo, ampliamente utilizado en la cocina por su textura suave, sabor neutro y bajo contenido graso. Se obtiene de la parte delantera del ave, específicamente de los músculos pectorales, y al estar sin piel ni hueso resulta más fácil y rápido de preparar y cocinar.

Este ingrediente es común en recetas que van desde platos rápidos y saludables hasta elaboraciones gourmet, ya que absorbe bien los condimentos, marinados y especias. Su origen doméstico está en la cría de pollos de engorde, una práctica extendida en todo el mundo, aunque las técnicas y razas pueden variar según la región.

En cuanto a propiedades nutricionales, la pechuga de pollo sin piel y sin hueso es una excelente fuente de proteínas magras, baja en grasas y carbohidratos, ideal para dietas equilibradas y para quienes buscan aumentar la ingesta proteica sin consumir muchas calorías. Además, aporta vitaminas del complejo B, como la niacina y la vitamina B6, esenciales para el metabolismo energético.

Dependiendo del país o región hispanoamericana, este ingrediente puede recibir distintos nombres o sinónimos que es útil conocer al buscar recetas o ingredientes en mercados locales. Algunos de estos son:

  • Filete de pollo
  • Filete de pechuga
  • Pechuga deshuesada
  • Pechuga limpia
  • Suprema de pollo (en algunos países)

En resumen, la pechuga de pollo sin piel y sin hueso es un ingrediente esencial en muchas cocinas, apreciado por su facilidad de preparación y su aporte nutricional, que se adapta a una gran variedad de recetas saludables y sabrosas.