Pan rallado fino y seco

Pan rallado fino y seco

365 kcal por 100 g

Categoría: Cereales y Granos

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 365 kcal
Proteínas 13.7g
Carbohidratos 73.1g
Azúcares 4.3g
Grasas totales 4.3g
Grasas saturadas 0.8g
Fibra 3.4g
Sodio 725mg

Vitaminas y minerales

Calcio 108mg
Folato 16mcg
Hierro 4.1mg
Potasio 107mg

Descripción

Pan rallado fino y seco es un ingrediente esencial en la cocina que consiste en migas de pan desmenuzadas y completamente secas, molidas hasta obtener una textura fina y uniforme. Se utiliza comúnmente para empanizar, rebozar alimentos antes de freírlos o hornearlos, y también para espesar mezclas o aportar textura en preparaciones como albóndigas y croquetas.

Su origen se remonta a la práctica tradicional de aprovechar el pan duro o viejo, transformándolo en un producto que ayuda a disminuir desperdicios en la cocina. El pan rallado ha sido un básico en muchas culturas gastronómicas alrededor del mundo, especialmente en la cocina mediterránea y europea.

En cuanto a sus propiedades, el pan rallado fino y seco es un excelente agente aglutinante y aporta un recubrimiento crocante que mejora la textura de platos fritos o al horno. Al estar completamente seco, mejora la absorción del aceite o los líquidos dentro de las preparaciones, consiguiendo un acabado crujiente y dorado. Además, es bajo en grasa y aporta una ligera cantidad de carbohidratos.

En el contexto de la cocina hispanoamericana, el pan rallado fino y seco también es conocido por varios sinónimos, entre ellos: pan molido, migajas de pan y en algunas regiones, simplemente pan desmenuzado. Dependiendo del país, puede encontrarse con distintas denominaciones, pero siempre haciendo referencia a la misma preparación de pan seco, molido y fino.