Miga de pan blanda y rancia
265 kcal por 100 g
Categoría: Cereales y Granos
Información nutricional (por 100 g)
| Calorías | 265 kcal |
| Proteínas | 9g |
| Carbohidratos | 49g |
| Azúcares | 5g |
| Grasas totales | 3.5g |
| Grasas saturadas | 0.5g |
| Fibra | 3.5g |
| Sodio | 450mg |
Vitaminas y minerales
Descripción
Miga de pan blanda y rancia es la parte interior y suave del pan que ha perdido frescura y presenta un sabor ligeramente fermentado o ácido debido a su envejecimiento natural. Aunque no es ideal para consumirse directamente por su textura y aroma, la miga rancia puede ser un ingrediente útil en diversas recetas tradicionales donde se aprovechan sus cualidades para aportar humedad, consistencia o sabor característico.
Este ingrediente tiene origen en la conservación del pan que no se consume de inmediato, práctica común en muchas culturas para evitar el desperdicio alimentario. En la cocina, la miga rancia se utiliza en preparaciones como rellenos, albóndigas, croquetas o sopas, donde su textura blanda y sabor profundo enriquecen el platillo final.
Entre sus propiedades destacan su capacidad para absorber líquidos y mezclarse con otros ingredientes, ayudando a dar estructura y suavidad a las preparaciones. Además, al estar fermentada levemente, puede aportar un matiz especial que realza ciertos sabores.
En distintos países de Hispanoamérica, la miga de pan blanda y rancia puede recibir nombres como pan remojado, cuando se hidrata para su uso, o simplemente se refiere como miga vieja. En algunos lugares también se le conoce como pan sobrante o pan duro reblandecido, enfatizando su estado previo a la reutilización en cocina.