Carcasa de pollo
150 kcal por 100 g
Categoría: Carnes
Información nutricional (por 100 g)
| Calorías | 150 kcal |
| Proteínas | 18g |
| Carbohidratos | 0g |
| Grasas totales | 8g |
| Sodio | 70mg |
| Colesterol | 85mg |
Vitaminas y minerales
Descripción
Carcasa de pollo
La carcasa de pollo es la estructura ósea y cartilaginosa que queda después de deshuesar o retirar la mayor parte de la carne del pollo. Generalmente incluye la columna vertebral, las costillas, y parte del ala y el pecho. Es un ingrediente esencial en muchas recetas de cocina, especialmente para preparar caldos, fondos y sopas, ya que aporta un sabor profundo y concentrado.
Su origen está vinculado a la tradición culinaria doméstica y profesional donde se aprovechan todas las partes del pollo para extraer sabor y nutrientes, evitando el desperdicio. En la preparación de caldos, la carcasa de pollo es valorada porque, al cocinarse a fuego lento, libera colágeno, gelatina y minerales que enriquecen el caldo con textura y cuerpo.
Propiedades: La carcasa de pollo es una fuente natural de colágeno, que ayuda a dar consistencia a caldos y salsas, además de contener minerales como calcio, fósforo y magnesio. Asimismo, por su bajo contenido de grasa cuando se despoja de la piel y carne, es ideal para preparar bases limpias y sabrosas.
Sinónimos en español de Hispanoamérica: dependiendo del país, puede conocerse también como esqueleto de pollo, huesos de pollo o simplemente carcasa. En ocasiones, en regiones como México y Centroamérica se le llama espinazo de pollo, aunque este término también puede referirse a la columna vertebral específica.