Calabaza de invierno

Calabaza de invierno

26 kcal por 100 g

Categoría: Verduras

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 26 kcal
Proteínas 1g
Carbohidratos 7g
Grasas totales 0.1g
Fibra 1.5g

Vitaminas y minerales

Folato 16mcg
Licopeno 0mcg
Potasio 340mg
Vitamina C 9mg

Descripción

Calabaza de invierno es un término que engloba varias variedades de calabazas que se cosechan en otoño y se caracterizan por su piel dura y dureza externa, lo que les permite conservarse durante meses en condiciones adecuadas. A diferencia de las calabazas de verano (como el calabacín), la calabaza de invierno tiene una textura más densa, sabor dulce y es ideal para preparar purés, guisos, sopas y postres.

El origen de la calabaza de invierno se remonta a América Central y del Norte, donde las civilizaciones indígenas fueron las primeras en cultivarla hace miles de años. Actualmente se cultiva en muchas regiones del mundo, especialmente en climas templados y fríos, debido a su buena conservación durante la estación fría.

Propiedades: La calabaza de invierno es rica en fibra, vitaminas A y C, antioxidantes y minerales como el potasio y el magnesio. Su bajo contenido calórico y su alta cantidad de agua la convierten en un alimento saludable y saciante, ideal para dietas equilibradas. Además, su riqueza en betacarotenos le confiere un alto poder antioxidante, beneficioso para la salud ocular y el sistema inmunológico.

Sinónimos en español (Hispanoamérica): En distintos países, la calabaza de invierno puede conocerse como zapallo (Argentina, Chile, Perú, Uruguay), ayote (México, Guatemala), ahuyama (Colombia, Venezuela), cayote (Costa Rica), o simplemente calabaza. Dependiendo de la región, estas palabras pueden referirse a diferentes tipos específicos de calabaza de temporada otoñal.