Calabaza de invierno

Calabaza de invierno

26 kcal por 100 g

Categoría: Verduras

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 26 kcal
Proteínas 1g
Carbohidratos 7g
Azúcares 2.8g
Grasas totales 0.1g
Fibra 0.5g

Vitaminas y minerales

Calcio 21mg
Folato 16mcg
Hierro 0.8mg
Licopeno 0mcg
Potasio 340mg
Vitamina A 7384IU
Vitamina C 9mg
Vitamina E 1.06mg

Descripción

Calabaza de invierno es un término que agrupa diversas variedades de calabazas que se cosechan en otoño y pueden conservarse durante largos meses gracias a su cáscara dura y gruesa. A diferencia de las calabazas de verano, su pulpa es más densa, dulce y con mayor contenido de azúcar, lo que la hace ideal para preparar guisos, sopas, purés, postres y panes.

Su origen se remonta a América, donde era cultivada por las culturas indígenas antes de la llegada de los europeos. Hoy en día, su cultivo se extiende por todo el mundo, adaptándose a climas templados y fríos.

Entre sus propiedades, destaca su alto contenido de fibra, vitamina A (gracias a su riqueza en betacarotenos), vitamina C y minerales como el potasio y magnesio. Además, es un alimento bajo en calorías y con propiedades antioxidantes, lo que la convierte en un ingrediente nutritivo y beneficioso para la salud.

En diferentes países hispanoamericanos, la calabaza de invierno recibe diversos nombres. Algunos sinónimos comunes incluyen zapallo (muy usado en Argentina, Chile y Uruguay), ayote (en Centroamérica), auyama (en el Caribe, especialmente en Puerto Rico y República Dominicana) y ayota (en algunas regiones de Venezuela y Colombia).

Este ingrediente es fundamental en muchas recetas tradicionales y modernas, y su sabor dulce y textura cremosa aporta versatilidad a la cocina, desde platos salados hasta dulces.