Calabaza de invierno
26 kcal por 100 g
Categoría: Verduras
Información nutricional (por 100 g)
| Calorías | 26 kcal |
| Proteínas | 1g |
| Carbohidratos | 7g |
| Azúcares | 2.8g |
| Grasas totales | 0.1g |
| Fibra | 0.5g |
Vitaminas y minerales
Descripción
Calabaza de invierno es un término que agrupa diversas variedades de calabazas que se cosechan en otoño y pueden conservarse durante largos meses gracias a su cáscara dura y gruesa. A diferencia de las calabazas de verano, su pulpa es más densa, dulce y con mayor contenido de azúcar, lo que la hace ideal para preparar guisos, sopas, purés, postres y panes.
Su origen se remonta a América, donde era cultivada por las culturas indígenas antes de la llegada de los europeos. Hoy en día, su cultivo se extiende por todo el mundo, adaptándose a climas templados y fríos.
Entre sus propiedades, destaca su alto contenido de fibra, vitamina A (gracias a su riqueza en betacarotenos), vitamina C y minerales como el potasio y magnesio. Además, es un alimento bajo en calorías y con propiedades antioxidantes, lo que la convierte en un ingrediente nutritivo y beneficioso para la salud.
En diferentes países hispanoamericanos, la calabaza de invierno recibe diversos nombres. Algunos sinónimos comunes incluyen zapallo (muy usado en Argentina, Chile y Uruguay), ayote (en Centroamérica), auyama (en el Caribe, especialmente en Puerto Rico y República Dominicana) y ayota (en algunas regiones de Venezuela y Colombia).
Este ingrediente es fundamental en muchas recetas tradicionales y modernas, y su sabor dulce y textura cremosa aporta versatilidad a la cocina, desde platos salados hasta dulces.