Salsa holandesa
230 kcal por 100 g
Categoría: Lácteos
Información nutricional (por 100 g)
| Calorías | 230 kcal |
| Proteínas | 1.5g |
| Carbohidratos | 1.5g |
| Azúcares | 0.5g |
| Grasas totales | 25g |
| Grasas saturadas | 15g |
| Trans Fat | 0g |
| Fibra | 0g |
| Sodio | 440mg |
| Colesterol | 215mg |
Vitaminas y minerales
Descripción
Salsa holandesa es una salsa clásica de la cocina francesa, elaborada principalmente a base de yemas de huevo, mantequilla clarificada y jugo de limón. Tiene una textura suave, cremosa y un sabor delicado, ligeramente ácido que complementa perfectamente platos como huevos benedictinos, espárragos, pescados y verduras al vapor.
Su origen se remonta al siglo XVII en Europa, donde fue perfeccionada como una salsa emulsionada que destaca por su equilibrio entre la untuosidad de la mantequilla y la frescura del jugo de limón. A pesar de su nombre, no proviene directamente de Holanda, sino que es un término adoptado en Francia para nombrar esta salsa clásica.
Desde el punto de vista nutricional, la salsa holandesa es rica en grasas saludables provenientes de la mantequilla y proteínas gracias a las yemas de huevo. Sin embargo, debido a su alto contenido calórico y de grasas saturadas, se recomienda consumirla con moderación.
En el mundo hispanoamericano, la salsa holandesa se conoce comúnmente con el mismo nombre; sin embargo, en algunos países puede encontrarse simplemente referida como "salsa de mantequilla y limón" o "salsa de huevo y mantequilla", aunque estos términos son menos específicos.