Ricotta fresca

Ricotta fresca

174 kcal por 100 g

Categoría: Lácteos

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 174 kcal
Proteínas 11.3g
Carbohidratos 3g
Azúcares 0.3g
Grasas totales 13.7g
Grasas saturadas 8.7g
Fibra 0g
Sodio 84mg

Vitaminas y minerales

Calcio 207mg
Folato 17mcg
Potasio 152mg
Vitamina A 315IU
Vitamina B12 0.53mcg
Vitamina C 0mg

Descripción

Ricotta fresca es un queso italiano suave y cremoso, elaborado tradicionalmente a partir del suero que queda tras la producción de otros quesos, principalmente de leche de vaca, oveja o cabra. Su nombre proviene del italiano "ricotta", que significa "cocida dos veces", haciendo referencia a su método de elaboración mediante la recocción del suero.

Originaria de Italia, la ricotta fresca se caracteriza por su textura granulosa y ligeramente húmeda, con un sabor delicado, dulce y lácteo que la hace muy versátil en la cocina. Es un ingrediente muy popular en recetas tanto saladas como dulces, utilizado en rellenos para pastas como lasagna, ravioles o cannoli, así como en postres.

En cuanto a sus propiedades, la ricotta fresca es una fuente rica en proteínas de alta calidad, calcio y fósforo, con un contenido moderado de grasas y calorías, especialmente si se elabora con leche desnatada o semidesnatada. Además, al ser un queso fresco, aporta probióticos naturales que favorecen la digestión.

Dependiendo del país, la ricotta fresca también puede conocerse por otros términos en español dentro de Hispanoamérica, aunque no es muy común que se traduzca literalmente. Algunos sinónimos o términos aproximados son: requesón fresco (especialmente en México), queso fresco cremoso, o simplemente queso ricotta. No obstante, para mantener la autenticidad y precisión culinaria, suele conservarse el nombre "ricotta".

En resumen, la ricotta fresca es un ingrediente esencial en muchas recetas mediterráneas y de cocina internacional, apreciado tanto por su textura delicada como por su aporte nutricional.