Crema fresca

Crema fresca

193 kcal por 100 g

Categoría: Lácteos

Información nutricional (por 100 g)

Calorías 193 kcal
Proteínas 2g
Carbohidratos 2g
Azúcares 2g
Grasas totales 20g
Grasas saturadas 13g
Trans Fat 0.5g
Fibra 0g
Sodio 40mg
Colesterol 65mg

Vitaminas y minerales

Calcio 90mg
Hierro 0.1mg
Vitamina A 300mcg
Vitamina C 0mg

Descripción

Crema fresca es un producto lácteo de textura suave y untuosa, similar a la crema de leche pero con un sabor ligeramente ácido debido a su proceso de fermentación controlada. Se utiliza comúnmente en la cocina para aportar cremosidad y un toque delicado que equilibra sabores, ideal en salsas, sopas, postres y aderezos.

El origen de la crema fresca se encuentra en la gastronomía europea, especialmente en Francia, donde se conoce como crème fraîche. Tradicionalmente se obtiene al fermentar la crema de leche con bacterias lácticas naturales, lo que le confiere esa textura espesa y su característico sabor.

Entre sus propiedades, destaca su capacidad para resistir altas temperaturas sin cortarse, a diferencia de otros productos lácteos, lo que la hace perfecta para cocinar y hornear. Es rica en grasas naturales y aporta una textura cremosa y un ligero toque ácido que realza el sabor de los platos.

En diferentes regiones de Hispanoamérica, la crema fresca puede recibir distintos nombres, como:

  • Crema ácida (especialmente en México)
  • Crema chantilly (aunque este término se usa más para la crema batida dulce)
  • Crema agria

Es importante no confundirla con la crema agria industrial, que suele ser más líquida y con un sabor más fuerte. La crema fresca es un ingrediente versátil y clásico en muchas recetas, aportando suavidad y sabor sin dominar el plato.